Hoy ha sido el día más duro: Realmente hoy he sentido que no estás en la vida. Supe que partiste cuando te he necesitado. Hoy he sentido la muerte al querer regresar, al recorrer el camino a la casa. Te necesité, no quería más que darte un beso y luego marchar con tus caricias en mi cara, y un beso guardado en el bolsillo, como siempre. Hoy es el día más duro desde tu ausencia. Me traspasa tu recuerdo. No te siento en mi silencio… ¡espero tu ternura! Sin ti y con mi pena camino por la vida y… no sé como andar el resto que me queda.
Nos cruzamos en el camino e hicimos una fiesta. Danzamos por la vida en siete años con la gente matando la tristeza de dos amantes en las sombras, y… una lágrima silenciosa irrumpió en la primavera de nuestras días, adormecida por el dolor de la mentira. Sin excusas inocentes perdimos la alegría Un calendario de culpas discurrió por las disculpas. Sin diseñar el azar, todo se fue a la deriva Y subió por mi cuerpo tu herida, recordando esos días por mi piel, en la que te sentía. ¡Cada hora más heridas! El salitre de la vida fue marcando nuestro destino. Nos fuimos con la flor de la vida malherida, humillados y altivos… ¡Y… que importa! ¡Nosotros somos firmes! Ya habrá días… Estuvimos vivos y… jugamos. Luego, nos adormecimos…
Es el silencio una palabra que es preciso escuchar. Comprendo el decir de tu silencio, al destruir la palabra es… como una metáfora… es… mas que una pausa. Marcaste el camino con las huellas de tu ausencia. Pero, te escucho, en el silencio mismo, que el tiempo cambia, a un año de tu distancia. Fue como un cuento, donde se rompió el tiempo con tu ausencia culpable. Tú que puedes hablar y callas… me has dejado en tus horas quietas, sin apenas respuestas. Lamentable silencio… en donde se murieron tus palabras. Tu silencio ha ganado a mis preguntas.
Limpiando papeles encontré tu dirección, Y regresaste a mi. Yo no quería tu recuerdo, casi lo tenia borrado. Fue una sensación dulce, amarga a la vez…y… ahora dudo si guardarla o regresarla al olvido…Ya no quiero tirar papeles, me parece que estoy segura…Aquí te dejo, aquí te guardo…Pero, no sé si es dulce tu recuerdo… Tengo dudas…
Hoy seria tu santo, mamá: Es agosto y…agosto se ha muerto. Ya no existes en este momento. Estoy contemplando recuerdos llenos de nostalgia. Hoy no estreno vestido nuevo, hoy estreno silencio… Puntada a puntada coseré tus besos, que no se rompan y queden en mí eternamente.
¡Que se quede agosto para siempre, que no llegue septiembre!.
Que te lleguen mis flores silvestres, que te cubran soles ardientes. Que te llegue la llama del amor, y de la esperanza de cuantos te queremos.
¡Que no llegue septiembre!
No vas sola madre, que te acompaño a lo lejos. Soledad llena de ternura, voy a sentir al ir a verte. Te llevaré una madreselva te regalaré una dulce lágrima que se perderá por el aire…
Todo tiene fin, incluso un sueño de un día, ¡como puede llenar una vida! y… pasar los años… esperar el regreso. He rozado tu carne con mis labios, encendiendo mi aliento, hiciste blancos mis sueños.
Soy mujer dormida en tu recuerdo. Soy un gemido, que regresa a aquel lugar para verte. Soy un cuerpo muerto sin tu regreso
Llegué a ti presintiendo que había esperanza, más… todo se cubrió de desconsuelo. Te entregue mi lengua entre el viento, que penetro en tu sol negro
tu recuerdo regresa siempre puntual a mis horas, y siento tu aliento. Te concedo un lugar en mis tardes deplorando lo que soy… y a donde voy…
Tengo tu sabor en mi lengua, muy oculto en mi pensamiento, que hace perecer mis poemas
Te ocultaste en la sombra del silencio. Ya no recuerdas el calor de mis piernas que trémulas se abrieron a tus deseos, donde gemiste como fiera hambrienta, dejando tú gemido en el viento.
Se acerca aquel día imborrable, donde te entregue mi inocencia, donde dejaste un liquido dulce entre mis dientes
Resonaste en mi universo haciendo que por ti, yo perfile mis poemas….
“Sigues sin voz… mientras yo pienso. Sigues cantando en mí adentro, sin palabras…”
"Que apacible es el desgranar las horas en ese placer de no pensar en nada.Que placentero es mirar con los ojos cerrados al fondo de nuestra alma y ver en ella sin ver.Y que agradable y armonioso es, cantar sin voz y sin palabras...."