JUAN JOSÉ MILLÁS
ELIGE: No quedarse a vivir en ninguna película, ni en ningún disco.
JUAN JOSÉ MILLÁS
No me quedaría a vivir en ninguna película ni en ningún disco, coño: tengo claustrofobia. Sólo la idea me pone los pelos de punta: toda la vida escuchando las mismas letras, la misma música, los mismos diálogos…Mi claustrofobia alcanza el punto de que me quedo sin respiración cuando pienso que estoy encerrado en mi propio cuerpo. Ya sé que es una tontería, nadie está encerrado en su cuerpo (somos nuestro cuerpo), pero a mi me metieron de pequeño en la cabeza la idea del alma y pienso en la carne como en una jaula, (no por casualidad las costillas parecen a los barrotes de una celda). De modo que dejad de preguntarme en que película o que disco me quedaría a vivir porque es como preguntarme en que ascensor preferiría quedarme atrapado. En ninguno. Subo y bajo las escaleras andando por si acaso. Mucho me temo que hasta que no me olvide de vuestra pregunta tendré que dejar de ir al cine y escuchar música. Ayer mismo estaba viendo el tren de las 3.10 (magnífica por cierto) cuando me acordé de que os tenía que enviar este texto y me salí del cine por miedo a quedarme atrapado dentro del wes-tern. Luego en el coche encendí la radio y sonaba la bien pagá (una obra maestra), lo que me obligó a detener el coche para tomar aire. El guardia que vino a multarme casi llama al Samur. Y no volváis a decirme que se trata de una pregunta retórica. Lo sé, es un modo de hablar, nadie se va a quedar encerrado en un disco o en un filme, tampoco yo, pero cosas más raras han ocurrido. Por favor, olvidadme.
