Hoy voy a presentarme tal como yo me siento aquí, en el lugar que me ha regalado la vida. Confieso que tengo un pronto muy fuerte, que algunas veces no me deja ver más allá. No suelo llorar (una vez hizo tanto daño la lágrima en mis ojos que se ha secado para siempre, la guardo para ocasiones muy contadas).
Soy la persona que más se aleja de la perfección. Ni soy buena, ni soy mala (creo que ser buena nos aleja de la felicidad, y lo digo porque lo he vivido). Renunciar a mi misma es no quererme, es como borrarme de vivir, de lo que siento y de lo que soy.
Las personas nos reflejamos, primero por la imagen y luego por lo que transmitimos.
Mis actos van por impulsos, de los que algunas veces me arrepiento y otras me enorgullezco. Tengo gran capacidad de dar y ninguna de odiar, y alguna vez he sabido borrar del mapa de mis afectos, de golpe, a personas, que con culpa o sin ella, me han hecho sentir que no era querida o apreciada, simplemente porque pretendían de mí que lo hiciera todo bien. Como he cometido errores no les he valido. En el momento que esas personas pretendían que el juego volviese a comenzar, ya me había ido.
No me gusta hablar por hablar. Rechazo secretos que se cuentan muy en secreto y luego todo el mundo los sabe. No quiero escrudiñar en la vida de los demás…
“La perfección es una pulida colección de errores” (Mario Benedetti).
Por eso sin haber leído hasta hoy esa frase que tanto dice, siempre me alejé de las personas que van por la vida con ese afán de mostrarse perfectas, haciéndose insoportables.
No tengo ni “pajolera” (puñetera) idea de escribir poesía, no sé de métrica ni de ritmo,
pero algo tenía que hacer aunque no sea bien. Cuando se vive rodeada de personas perfectas hay que buscar la forma de salir de la imperfección a la que nos someten porque sí.
Quiero decir, y no sé si lo habré logrado, que aquí en mi blog, al lado de las personas que me leéis, disculpando mis faltas y todas mis carencias, me he sentido y me siento muy apreciada y valorada, algo que jamás he sentido fuera de aquí.
¡Me rebelo! Me rebelo a dejar de escribir aunque sólo tenga medio lápiz. Aunque me falten conocimientos ortográficos, mis sentimientos están aquí. ¿Por qué no voy a caminar aunque sólo disponga de una pierna? ¿Quién se atreve a negarme el derecho a vivir escribiendo sin reglas…? ¿ por que tendría que alejarme de esta forma de encontrarme…?
Quien puso el silencio en la montaña
acaso presentías…
y quieres cerrar mis ojos con ramo de camelias.
Es la vida la que señala el camino.
Lanzarse a sentir sin poner tu cara al cielo,
Lanzarse a querer o a no querer
sin atravesar la nube de un atardecer.
La vida puede ponerse tan distante…
que empuja a acercarse a la muerte
Tú habitas en un mundo elegido,
a donde no llegará la vida de los que vengan
He escuchado y he asentido a tu sigilo,
moví mis sentidos, el silencio y la distancia,
los pesares y los pasares
que me brindaste sin ruido
Tapizaste de hojas muertas mi camino.
Destruiste mi cultivo.
Vivimos el fracaso
para seguir la marcha en la distancia.
Con el alma dolorida por el fracaso
se derrumba mi mundo en las horas de invierno
vividas todos juntos, en tu casa de la montaña,
desde el dolor de la muerte de una madre.
Nos lleva a un abismo
que hace enclenque el camino.
Los jilgueros se escoden en las ramas mojadas
mientras se escuchan unos silenciosos quejidos.
Hoy regreso a mi casa con el abrigo del frío.
He sentido.
Me voy convenciendo de que tengo que enfrentarme al mundo con mi propia mirada, que a cada paso va cambiando, hasta que pueda lograr mi sitio adecuado.
La vida arrastra al olvido.
Las cerezas ya no son coloradas, ni vive en mi cerezo mi hada madrina, sólo hay en él hormigas.
La nave blanca que esperaba se hundió en el mar, y el caballero alado de ojos azules
se perdió entre las palomas.
Las escenas de cuentos y películas se las comió el lobo.
Las olas ya no besan la arena.
Los días se van borrando por las pisadas.
Las rosas tienen manchas doradas.
Me he dado cuenta de que Mozart era un hombre,
porque los genios son hombres.
También sé que es imposible describir un sentimiento ¿como podría hacerlo si no sé describir un color…?
El pasado se va destruyendo, aunque no hay casa sin cimientos ni árbol sin raíces.
Las teorías se van al olvido y sólo quedan incontrolables arrugas sedientas de teorías y discursos programados.
ELIGE: No quedarse a vivir en ninguna película, ni en ningún disco.
JUÁN JOSÉ MILLÁS
No me quedaría a vivir en ninguna película ni en ningún disco, coño: tengo claustrofobia. Sólo la idea me pone los pelos de punta: toda la vida escuchando las mismas letras, la misma música, los mismos diálogos…Mi claustrofobia alcanza el punto de que me quedo sin respiración cuando pienso que estoy encerrado en mi propio cuerpo. Ya sé que es una tontería, nadie está encerrado en su cuerpo (somos nuestro cuerpo), pero a mi me metieron de pequeño en la cabeza la idea del alma y pienso en la carne como en una jaula, (no por casualidad las costillas parecen a los barrotes de una celda). De modo que dejad de preguntarme en que película o que disco me quedaría a vivir porque es como preguntarme en que ascensor preferiría quedarme atrapado. En ninguno. Subo y bajo las escaleras andando por si acaso. Mucho me temo que hasta que no me olvide de vuestra pregunta tendré que dejar de ir al cine y escuchar música. Ayer mismo estaba viendo el tren de las 3.10 (magnífica por cierto) cuando me acordé de que os tenía que enviar este texto y me salí del cine por miedo a quedarme atrapado dentro del wes-tern. Luego en el coche encendí la radio y sonaba la bien pagá (una obra maestra), lo que me obligó a detener el coche para tomar aire. El guardia que vino a multarme casi llama al Samur. Y no volváis a decirme que se trata de una pregunta retórica. Lo sé, es un modo de hablar, nadie se va a quedar encerrado en un disco o en un filme, tampoco yo, pero cosas más raras han ocurrido. Por favor, olvidadme.
Me cogió por sorpresa. Hoy tengo ganas de abrazarle otra vez. Después de toda una vida, lo encontré.
Estoy en el mismo lugar de siempre; estaba aquí, nos separaban montes y valles, ahora esta aquí cerca de mi.
De repente se llenó mi vida de todo lo que tan lejano veía; vuelvo a estar junto a él como si nunca nos hubiésemos separado.
Eterno sueño del que siento haber huido.
Surgió de repente. Lo reconozco, después de tantos años, me doy cuenta de su presencia, lo amo.
Durante muchas noches no me fijé en él, no obstante permaneció a mi lado incluso cuando soplaba viento gélido; a veces aguardaba en vano muchas horas.
Con un sentimiento nuevo y diferente, hoy me cojo de su brazo.
Amo el tiempo que esperé frente a su vida.
Ahora comprendo, él me ha enseñado, me mostró mi destino. Vuelven a cruzarse nuestros caminos; me mira con intimidad, reconoce a la mujer que le ama, que desea que le hable.
No puedo ocultar que soy de él y que no tengo prisa. Mi deseo es eterno en el despertar de anhelos que habían persistido durante miles de días, o más.
Mi madre siempre me advirtió a mi y a mis hermanas/o. Llegaba a tal extremo que no permitía que nadie del servicio nos duchara o cambiara.
De alguna forma o por la educación recibida, si os fijáis, nunca pongo fotografías en mi blogs de niños/as como tampoco pongo nada que me parezca agresivo contra cualquier ser vivo.
Cuando mis hijos tenían diez y trece años supe que un chico de veintiún años les cambiaba juegos de consola, les pregunte:
– ¿Ese chico tiene algo “especial” para que se pase sus horas libres con niños de vuestra edad?
– No mamá es que le gusta jugar con nosotros.
- Queda prohibido que lo acompañéis a su casa y cambiar nada con él
Por miedo al castigo y a quedarse sin sus “pachangas” (partidos de futbol)
se alejaron del individuo aun sin comprender mis razones.
Pasaron los años…
- ¿Mamá como lo sabias? Me preguntó mi hijo:
- Yo no sabia nada hijo, fue intuición de madre
Escuchaba la voz de mi hijo sorprendido.- No se hablaba de otra cosa en mi ciudad.
(Detenido un hombre por pornografía infantil. Se dedicaba a conquistar a los niños y a hacerse su amigo cambiando juegos, luego los llevaba a su casa donde aparecieron varios discos duros con grabaciones tan tremendas que la policía ha quedado impresionada).
Tengo más de cincuenta años, algunos más. Quiero decir con esto, que la pederastia siempre estuvo ahí, cuando mi madre cuidó tanto de que sus hijas/o, no fuésemos dañados. Hoy creo que es una plaga mundial.
Cuidemos de nuestros niños, que son, nuestro futuro y nuestra historia.
A la primera señal de tu existencia sentí ensanchar mi corazón de madre. Era tan hondo mi contento que a tu débil latido acariciaba ya mi pensamiento.
Tu latido más fuerte cada vez, al cambiar tus posturas en mi seno, causaban en mi tal sensación que hacían de mi vida horas de paraíso, horas de ensueño.
¡Cuánto, cuánto te amé!, aún antes de que nacieras, Antes de que mis ojos te mirasen y brillara en ellos el misterio. De ese algo sublime y celestial que Dios pone en nosotras al teneros.
Viniste al mundo y fue… como si el rey pusiera en mis manos su tesoro.
Te besé y acaricié a un tiempo, con un temblor inmenso, pues temía romperte, hacerte daño. Tan pequeño y tan frágil era tu cuerpo.
Y fue pasando el tiempo y fui poniendo en ti lo mejor de mi vida. Amor, poesía, rectitud y sentimientos. Porque yo era así… Recia, cristiana, gallega, poeta… Y encerraba en mi pecho, amasaba en mi sangre, lo que encierra Galicia, lo que tiene mi tierra.
Quise hacer de ti algo muy grande, no en bombo y apariencia, pero sí que sintieras con los pobres, que vivieras con ellos sus miserias, y alternando con ellos, aliviaras sus penas.
¿Por qué si te quería tanto, deseé que conocieras la tristeza? Verás mi explicación: porque amando a los pobres, sólo así, sentirás amor. Que al de “Madre” pudiera compensarse, pues si anhelas hallar comprensión te advierto de antemano que por absurdo que parezca el amor humano, nunca un hijo ha de dar en tal medida, de darse todo entero.
Y sangrará tu pecho, y angustiada tu alma se hallará y correrán tus lágrimas. Conocerá tu vida la negra soledad, sólo, sólo incomprensión y frío, en tu vida tendrás… pero si nada esperas y buscas consolar, remediar las miserias y siempre comprender a los demás tu vida no habrá sido estéril… y un día… sin tardar tus hijos, y aún aquellos los que, sencilla y callada consolaste, te habrán de recordar, y sentirán la falta de tu mano que les dio pan y caricias al pasar por la vida, si es tu amor inmenso e inmensa también tu caridad.
Quiero comerme la vida
¡Tengo unas ganas…!
Necesito regresar
a pasear la montaña.
Allí en donde los recuerdos
no mueren, allí donde te siento viva,
y necesito no olvidar.
Allí, es en donde estas.
Es en donde te siento,
en donde tu nombre nunca se va a borrar;
en donde quedan sentimientos,
con horas que nunca sabría expresar
Vamos de la mano, a besar con nuestros ojos las glicinias
Vamos el “Valle del Mao” a contemplar
Vamos desde tu silencio a caminar.
Será un silencio unánime,
que nadie sabrá descifrar,
en donde se parará el aire,
y me crecerán alas para volar.
¡Allí, te veo tan lúcida…!
Vamos “a carballeira” a ver las estrellas,
pasamos por “ as goliardas” a beber el vino de eternidad .
Vamos de la mano al palomar…
De golpe una estrella seguro que nos va juntar…
¡Que soledad más unida!
Amor limitado por la muerte,
en donde las violetas no se van marchitar.
Vamos a recorrer “o teso”
a saborearlo, desde el amor en un globo,
pasearemos por los años
contemplado las desdichas desdés lejos.
Vamos… perdonándonos…
Ya no te puedo palpar…
Hoy mi amor, ya no te lo puedo hacer notar…
Desde tu tiempo, se ha anulado mi tiempo.
Intento incendiar tu recuerdo
desde la memoria, en el milagro de la vida,
permanece en mí tu mirada viva
Mi historia, esta en ti, desde que me diste la vida
y… no sé que hacer con lo que sobra…
Las dos, desde la altura hemos visto la miseria
y el deshielo.
Tocamos el frío desde lejos
¡que importa! me decías
¡Nada es eterno, mira el cielo!
que es el mejor techo.
No tiene goteras, no hace moho.
¡Esto es una belleza!
Nos sentimos convidadas de pronto
a tener el cielo por techo
Ya no crujía la madera…
Pero… tú siempre cubriste la biga que sostenía mi aliento.
Miramos la puerta cerrada,
escuchamos el frío…
Muros tenebrosos ya sin nombre,
que gritan al olvido,
Mientras… llovía menudito…
“¿Qué puede hacer un poeta sin dolor? Lo necesita tanto como a la maquina de escribir.”
“La poesía siempre es lo más fácil de escribir, porque se puede escribir cuando uno está completamente borracho o completamente feliz o completamente desgraciado. Siempre se puede escribir un poema. Así que un poema es algo muy cómodo, es una expresión emotiva que salta afuera.”
"Que apacible es el desgranar las horas en ese placer de no pensar en nada.Que placentero es mirar con los ojos cerrados al fondo de nuestra alma y ver en ella sin ver.Y que agradable y armonioso es, cantar sin voz y sin palabras...."